Farmacéuticas ven deficiencias todavía

Las autoridades tienen que decir cuál es el total de compras por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) por el Insabi, cuánto es compra directa, licitación y dar un sustento, consideró Juan de Villafranca, presidente de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf).

Las autoridades tienen que decir cuál es el total de compras por la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) por el Insabi, cuánto es compra directa, licitación y dar un sustento, consideró Juan de Villafranca, presidente de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf).

Esto luego que el Insabi y la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), informaron que de las 634 claves licitadas de medicamentos e insumos solamente se abastecieron 576 que representa 91 por ciento.

El titular de Amelaf dijo a La Razón que presumen que se entrega un millón de piezas diarias, pero es muy poco porque la demanda de piezas para cubrir el abasto es de 150 millones de piezas al día.

“Hablan de ahorros, no vemos done están esos horros para verlo tendríamos que tener el precio entregado y no cuando se compra el medicamento, por otro lado, están pagando la distribución y también tenemos que saber cuánto fue y si dicen que lo hizo el Ejército (la distribución del medicamento) se está pagando el sueldo del soldado

“Cofepris establece reglas muy fuertes para la distribución, tienen que estar certificados, ¿esa distribución cumple con la norma? Sentí que estaban festejando, pero la verdad los números no suenan muy lógicos, han mejorado el tema de pago, pero con eso no cubren el abasto de los medicamentos del país”, dijo.

Abundó que, si quieren ser tan transparentes, esos números expliquen con qué metodología lo hicieron.

Enrique Martínez Moreno, director del Instituto Farmacéutico México (Inefam) recordó que los primeros meses de 2021 grupos terapéuticos sufrieron un fuerte rezago por esperar las adjudicaciones y llevó a compras emergentes.

“Muchas instituciones se tuvieron que esperar los primeros meses sin hacer mayores compras con la esperanza de tenerlas a través de este mecanismo Unops-Insabi que generó un problema de desabasto muy marcado”, aseveró.