Birmex en el precipicio de la quiebra

Sigue la incógnita abierta en torno al rumbo de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), que recibió la encomienda presidencial de conformar una super distribuidora nacional, pero es evidente que está atorada sin tener los elementos para conseguirlo.

Sigue la incógnita abierta en torno al rumbo de Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex), que recibió la encomienda presidencial de conformar una super distribuidora nacional, pero es evidente que está atorada sin tener los elementos para conseguirlo. No tiene ni el personal adecuado ni los recursos económicos, y ahora se ha quedado sin el apoyo del IMSS y de Insabi pues no aceptaron que se quedara con los respectivos servicios de distribución recién licitados.

Jens Pedro Lohmann Iturburu tendrá que ubicar bien su estrategia para conseguir lo de la plataforma nacional de distribución, pero antes que eso tiene una prioridad previa: debe poner orden en los números de la empresa, porque por ahí nos comentan que Birmex viene arrastrando millonarios adeudos a partir de las compras de medicamentos y vacunas que hizo el año pasado en plena pandemia a precios desorbitantes y que no logró colocar en ningún instituto. Son millones de productos que tiene almacenados -incluso hay algunos atorados en almacenes en España- y que, si aún no están caducos, ahora tendría que rematarlos y asumir las pérdidas. Así como están las cosas, es muy probable que Birmex esté más bien en quiebra técnica.

Esos movimientos que fueron el peor negocio de Birmex se hicieron estando a la cabeza Pedro Zenteno quien ahora es director del ISSSTE, pero se sabe que fue con el respaldo del canciller Marcelo Ebrard, y tienen el argumento de que todo fue en medio del nerviosismo y la presión de la pandemia, pero eso no justifica que se haya emproblemado a una institución a tal grado de dejarla en la quiebra.

Y otro que al respecto debe estar preocupado es el laboratorio Sanofi porque las compras con las que Birmex se quedó colgado fueron pagadas con recursos que correspondían a su socio, el laboratorio francés con el cual tiene una asociación público-privada y es con el mismo con quien ahora asume la mencionada deuda millonaria que nos comentan podría ser cercana a los 4,000 millones de pesos.

Conforme la información obtenida, los directivos de Birmex, buscando generar ingresos de por debajo de las piedras, se traen ahora entre manos conformar una central de mezclas. Considerando que es un rubro en donde el Gobierno ha ido sacando a los proveedores privados para dar el servicio desde el Gobierno, en particular con el proyecto piloto que se trabaja desde el Instituto Nacional de Cancerología (Incan), ahora resulta que Birmex está avanzando con fuerza para ofrecer y operar su propia central de mezclas. Quizá para eso sí tienen personal pues desde el Instituto de Virología cuentan con decenas de especialistas del área química y farmacología. Y además cuentan con campanas de flujo laminar con cierta antigüedad que seguro creen que las pueden rehabilitar, y con eso apoyarle al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

Aquí el punto es que lograran conformar los verdaderos volúmenes requeridos para poder generar escalas y contar con la masa crítica para generar una estrategia de aprovechamiento de sobrantes de medicamentos, que es lo que no está pudiendo el Insabi con su experimento donde en lugar de comprar volúmenes, se tienen que esperar a que cada institución les entregue los oncológicos o soluciones parenterales sin oportunidad de generar eficiencias con sobrantes.

En teoría Birmex aún tiene línea de producción en sueros y si logra lo de la central de mezclas podría igualmente ofrecerle el servicio al ISSSTE que también licitará ese rubro.

Por lo que toca al negocio de la distribución, Birmex seguirá haciendo su luchita, pero si no tiene el transporte, ni almacenes y tampoco la plataforma logística, se ve que esta encomienda la tiene cuesta arriba. Y de pilón otro aspecto que le frena a Birmex es que no ha podido obtener su licencia como distribuidor especializado y ni como operador logístico. Por eso ha tenido que recurrir a pedir prestada licencia en el sector privado, algo que seguramente no toman a bien los institutos convocantes.