Científicos crean herramienta que detecta nuevas variantes del covid hasta 14 días antes

De acuerdo con científicos, analizar las aguas residuales es la forma más barata, rápida y precisa de detectar un posible aumento de la incidencia del covid-19; sin embargo, la mayoría de los métodos agrupan todos los tipos de SARS-CoV-2 y los ven como uno solo, por lo que una herramienta llamada Freyja busca cambiar los resultados.

De acuerdo con científicos, analizar las aguas residuales es la forma más barata, rápida y precisa de detectar un posible aumento de la incidencia del covid-19; sin embargo, la mayoría de los métodos agrupan todos los tipos de SARS-CoV-2 y los ven como uno solo, por lo que una herramienta llamada Freyja busca cambiar los resultados.

Esta nueva herramienta con una pequeña cantidad de aguas residuales sin tratar -un par de cucharadas -, por lo que este algoritmo es capaz de determinar con precisión cuántas variantes del virus circulan entre la población e identificar las nuevas variantes hasta 14 días antes que las pruebas clínicas tradicionales.

De acuerdo con un artículo publicado en la revista Nature, Freyja ya está siendo empleado por muchos laboratorios de salud pública y por los servicios de vigilancia que buscan nuevas variantes del virus.

    “En muchos sitios, la vigilancia clínica estándar de las nuevas variantes no sólo es lenta, sino también extremadamente cara”, explicó Kristian Andersen, inmunólogo del Scripps Research y autor principal del estudio.

    “Pero con esta nueva herramienta, se puede tomar una muestra de aguas residuales y, básicamente, hacer un perfil de toda la ciudad”, añadió Andersen.

Creación de Freyja

Freyja fue desarrollado por un grupo de científicos, de Scripps Research y de la Universidad de California en San Diego, Estados Unidos, en colaboración con la alianza San Diego Epidemiology and Research for COVID Health, esta herramienta detectó la variante ómicron en las aguas residuales de San Diego 11 días antes de que se notificara clínicamente por primera vez.

Para hacer el proyecto, el laboratorio del microbiólogo de la UC San Diego Rob Knight desplegó 131 automuestreadores de aguas residuales que recogieron muestras de 343 edificios del campus de la Universidad de California y de diecisiete escuelas públicas de cuatro distritos escolares de San Diego.

Después de un año, tenían más de 20 mil muestras de aguas residuales en las que el laboratorio Andersen asumió el reto de cuantificar las variantes virales que había a partir de los datos de secuenciación.

    “Es un reto tomar todos estos pequeños trozos de virus que flotan en las aguas residuales y averiguar cuáles son de las diferentes variantes”, aseguró Joshua Levy, investigador posdoctoral de Scripps y coautor del artículo con Smruthi Karthikeyan de la UC San Diego.

Clasificación e identificación del covid

Muchas variantes del SARS-CoV-2, incluidas ómicron y Delta, se diferencian solo por un pequeño número de mutaciones, pero, como estos cambios pueden influir en la forma en que el virus se propaga o infecta a las personas, los responsables de salud pública los vigilan constantemente.

Para el estudio, Levy desarrolló una biblioteca de “códigos de barras” que identifican las variantes del SARS-CoV-2 basándose en pequeños fragmentos de su ARN que son exclusivos de cada variante.

Posteriormente, desarrolló una nueva herramienta informática que contenía todos los códigos de barras, obteniendo como resultado a Freyja, un programa fácil de usar y gratuito.

    “Si tienes un laboratorio que ya puede secuenciar una muestra de aguas residuales, estás listo: solo tienes que ejecutar este código y en otros 20 segundos habrás terminado”, comentó Levy.

Para probarlo, los investigadores aplicaron Freyja a las muestras de aguas residuales y compararon los resultados con los datos clínicos recogidos en los alrededores de San Diego por SEARCH.

Descubrieron que la herramienta detectaba variantes preocupantes, como alfa, Delta y ómicron, en las aguas residuales hasta catorce días antes de que se notificaran clínicamente.

La variante Mu (B.1.621) se encontró en las aguas residuales de la UC San Diego el 27 de julio de 2021, cuatro semanas antes de su primera detección clínica en el campus.

Y con muestras más recientes que las usadas para el estudio, el equipo también logró hallar la variante ómicron en las aguas residuales de la planta de tratamiento de Point Loma, el 27 de noviembre de 2021, 11 días antes de su detección clínica en la ciudad.

Los investigadores creen que esta estrategia podría utilizarse no solo para rastrear variantes del SARS-CoV-2, sino también otros patógenos humanos.