El síndrome del intestino irritable: afección crónica incurable, con síntomas que van y vienen con el tiempo

El síndrome del intestino irritable, está se relaciona con irregularidades intestinales, que afecta al intestino grueso y en ocasiones también puede provocar afecciones en el delgado, padecimiento incurable que se caracteriza por malestares como: diarrea o estreñimiento, en ocasiones el paciente puede presentar flatulencias e incluso hinchazón abdominal.

El síndrome del intestino irritable, está se relaciona con irregularidades intestinales, que afecta al intestino grueso y en ocasiones también puede provocar afecciones en el delgado, padecimiento incurable que se caracteriza por malestares como: diarrea o estreñimiento, en ocasiones el paciente puede presentar flatulencias e incluso hinchazón abdominal.

Aunque se puede recurrir a los medicamentos para tratar el síndrome del intestino irritable, no todas las personas que sufren este trastorno requieren o necesitan medicación, ya que en algunos casos los síntomas que presentan las personas, sobre todo cuando son leves, se controlan con modificaciones en el estilo de vida, como modificar la alimentación, controlar el estrés y hacer ejercicio con regularidad.

Cuando los síntomas son entre moderados y graves, puede ser necesaria una combinación de cambios en el estilo de vida y medicamentos para controlar el síndrome del intestino irritable.

El doctor Robert Kraichely, especialista en gastroenterología del Mayo Clinic de Rochester, resaltó que las paredes intestinales están revestidas por capas musculares que se contraen y relajan a ritmo coordinado, a medida que van desplazando los alimentos a través del aparato digestivo.

En el síndrome del intestino irritable, esas contracciones pueden ser más fuertes o notorias de lo normal, lo que lleva a sentir calambres abdominales y dolor, a medida que la comida, flatulencias o las heces se desplazan por los intestinos.

SÍNTOMAS QUE NO DEBEN PASARSE POR ALTO

Enfatizó que en las personas diagnosticadas con síndrome del intestino irritable, es importante tener presente que algunos problemas abdominales no se relacionan con este trastorno y pueden más bien ser señales de otro problema subyacente.

Los síntomas que en particular requieren atención médica oportuna son: sangre en las heces, pérdida de peso rápida o inexplicable, dolor abdominal constante o fuerte, vómito inexplicable, dolor fuerte al tragar o dificultad para hacerlo y un tumor o masa abdominal.

Sostuvo que más del 60 por ciento de las personas con síndrome del intestino irritable dicen que los síntomas se relacionan de alguna manera con la comida, no obstante, dado que los síntomas varían considerablemente de una a otra persona, es difícil dar consejos alimentarios específicos que sirvan a todos los que padecen este trastorno.

En este sentido, mencionó que para muchos pacientes con este síndrome les resulta de mucho beneficio el consumo de alimentos con alto contenido de fibra, y mantener una adecuada hidratación, así como evitar comidas o bebidas que contribuyen a la formación de gases y a la hinchazón abdominal, como el alcohol, bebidas carbonatadas, la cafeína, la fruta cruda y las verduras como la col, el brócoli y la coliflor. Reducir o eliminar el gluten puede aliviar la diarrea relacionada con el síndrome del intestino irritable.

QUÉ ALIMENTOS EVITAR

Los estudios muestran que ciertos carbohidratos, conocidos como oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables (FODMAP, por sus siglas en inglés) derivan en dolor abdominal, hinchazón del estómago y gases en las personas que tienen el síndrome del intestino irritable. Estos carbohidratos están presentes en ciertas frutas y verduras, en el trigo, en el centeno, en las legumbres, en los alimentos que contienen lactosa (como la leche, el queso y el yogur) y en los edulcorantes artificiales.

Una dieta con bajo contenido de estos carbohidratos, enfatizó el especialista, puede aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable, aunque también reconoció que muchos alimentos contienen estos compuestos, por lo que resulta difícil para los pacientes elaborar una dieta por sí solos y por lo cual, es recomendable acudir con un buen dietista que conozca bien el síndrome del intestino irritable.

Señaló que el estrés también afecta al síndrome del intestino irritable y los eventos de alto estrés se relacionan con un aumento en los síntomas, por lo que recomendó actividades como: yoga y meditación, o alguna rutina de ejercicio con regularidad, lo cual alivia el estrés, estimula las contracciones normales del intestino y promueve un bienestar general.